SÁBADO 5 DE SEPTIEMBRE 2026
Rosh Hashaná
Empezar un nuevo año también es mirar lo vivido y elegir hacia dónde queremos seguir.
Rosh Hashaná muchas veces se queda en el shofar, la manzana con miel y decir Shaná Tová, pero el jag tiene muchas más formas de conectarnos con el comienzo de un nuevo año. Esta semana queremos conocerlo desde distintos lugares: empezar algo nuevo, conectarnos con nuestras tradiciones, mirar lo que vivimos, hacernos responsables de nuestras decisiones y pensar qué queremos llevar al año que empieza.
Que los janijim conozcan mejor Rosh Hashaná y comprendan que el comienzo de un nuevo año judío también puede ser un momento para conectarnos con nuestras tradiciones, mirar lo que vivimos y pensar hacia dónde queremos seguir.
Adapta la profundidad a cada shijvá: con los más chicos parte de símbolos y buenos deseos; con los mayores abre espacio para memoria, responsabilidad, teshuvá e identidad.
Macatán
Rosh Hashaná y el comienzo de un nuevo año
Qué significa Rosh Hashaná
Rosh Hashaná marca el comienzo de un nuevo año judío. Es un momento que se siente distinto: aparecen sonidos, comidas, palabras y costumbres que nos hacen darnos cuenta de que algo nuevo está empezando. Pero no lo vivimos solos. Lo celebramos con nuestra familia, con nuestra comunidad y con otras personas que también están entrando al mismo año. Rosh Hashaná puede ser, antes que nada, eso: reconocer que empieza un nuevo ciclo y recibirlo juntos, con ganas de que venga un año bueno.
Jonathan
El shofar y las tradiciones que nos conectan
Qué quiere decir Rosh Hashaná
Para los niños de Jonathan, Rosh Hashaná ya puede empezar a sentirse como algo más que una fecha especial. Es un momento que nos ayuda a frenar un poco, prestar atención a lo que estamos viviendo y sentirnos más conectados con las personas y tradiciones que forman parte de nuestra vida judía. La idea es que empiecen a descubrir que las cosas que hacemos en Rosh Hashaná tienen un sentido y que el jag nos puede ayudar tanto a estar más presentes como a sentir que somos parte de una familia, una comunidad y un pueblo.
Yehuda
Mirar el año que pasó antes de seguir
Mirar el año que pasó antes de seguir
Un año entero deja muchas cosas detrás: momentos buenos, errores, decisiones, recuerdos y cosas que aprendimos sin darnos cuenta. Rosh Hashaná nos da un momento para frenar antes de seguir. No se trata solamente de empezar otro año, sino de mirar un poco el que acabamos de vivir y pensar qué hacemos con todo eso que pasó. A esta edad ya podemos empezar a entender que el nuevo año no llega vacío. Llegamos nosotros, con todo lo que vivimos, y desde ahí decidimos cómo queremos continuar.
Shimon
Responsabilidad, decisiones y teshuvá
Rosh Hashaná nos ayuda a ser mejores
Con Shimon, Rosh Hashaná ya puede entrar en una parte más seria. No solo mirar qué pasó durante el año, sino pensar en el peso que tienen nuestras decisiones y qué hacemos cuando nos damos cuenta de que algo no está como queremos. Hay cosas que hacemos que afectan a otros, decisiones que nos van formando y momentos en los que nos alejamos de algo que para nosotros era importante. Rosh Hashaná nos da un espacio para reconocerlo y pensar qué queremos hacer con eso. La idea no es quedarse en “portarse mejor”, sino entender que podemos hacernos responsables de lo que hacemos y que cambiar también puede significar volver a una dirección que habíamos dejado.
Seminario
Identidad, memoria y decisiones
Qué quiere decir para mí Rosh Hashaná
En Seminario, Rosh Hashaná puede servir para pensar no solo en lo que queremos cambiar, sino también en qué cosas forman parte de nosotros y cuáles queremos seguir llevando. Todos recibimos costumbres, historias, ideas y formas de vivir nuestra identidad judía. Algunas las sentimos muy nuestras y otras quizá nunca nos hemos detenido a pensar qué significan para nosotros. Al empezar un nuevo año también podemos preguntarnos hacia dónde queremos ir. Qué cosas queremos conservar, cuáles queremos hacer más presentes y qué queremos que tenga más peso cuando tomamos decisiones. Rosh Hashaná puede ser un momento para pensar en las dos cosas: de dónde venimos y qué dirección queremos darle a lo que sigue.
“Empezar de nuevo no es borrar lo que pasó.
Es seguir adelante con lo que vivimos y elegir qué queremos llevar con nosotros.